Estamos acostumbrados a las referencias a los peligros y males de la tecnología en la educación en boca de tecnófobos, personas resistentes a los cambios, adultos asustados o intelectuales dispuestos a no perder su rol de portavoces del saber. Lo que realmente nos sorprendió fue toparnos con la tapa de la revista The Atlantic tapizada con un enorme título con caligrafía googlesca que se/nos preguntaba provocativamente si Google no está estupidizándonos: "Is Google Making Us Stupid?”, por Nicholas Carr (y estoy seguro de que Carr no leyó a Barbara Cassin para inspirarse en ella, con lo que las preguntas tontas parece que afloran solas).
Carr comienza su nota con una mención iconográfica a la fantástica escena en la cual Dave Bowman desconecta a HAL 9000 al final de la maravillosa 2001: Odisea del espacio , de Stanley Kubrick, obligándola a cantar una Daisy Daisy cada vez más gutural y deshumanizada.
"Mi mente está desapareciendo, lo estoy sintiendo, lo estoy sintiendo"
En esta escena HAL implora desesperado/a que no lo desconecten mientras musita “Mi mente está desapareciendo, lo estoy sintiendo, lo estoy sintiendo“. Y Carr se apoya en esa referencia inolvidable, insistiendo en que desde hace unos pocos años alguien (como Bowen hizo con HAL) está jugando con su cerebro (con el de todos nosotros), remapeando los circuitos neuronales, reprogramando su/nuestra memoria y decidiendo -sin nuestro conocimiento y mucho menos nuestro consentimiento- convertirnos en otros, muy distintos de los nosotros mismos que supimos y quisimos ser, durante décadas o siglos y milenios.
Según Carr ya no pensamos como antaño, y el mejor diagnóstico –según él– se vive en experimentos cruciales como la lectura de un libro o de un artículo largo, delicado y difícil. Aparentemente nuestra concentración se desvanece a las tres páginas, perdemos el hilo; a los 10 o 20 minutos ya queremos hacer otra cosa, y la lectura profunda que fue la norma durante casi 500 años estaría camino del olvido.
El culpable de tamaño sacrilegio no es otro que el que todos ustedes imaginan: nuestra sobreexposición a la red.
Google tiene la culpa
La cacería de ideas, las referencias infinitas, los links sin parar, la nueva forma de citar sin hacerlo, la obra abierta soñada por Mallarmé y teorizada por Eco, el docuverso y Xanadu de Ted Nelson, todas las metáforas condensadas y superpuestas de un medio inmersivo e invasivo que, habiendo cumplido los sueños de McLuhan acerca de la identificación entre medio y mensaje se estaría convirtiendo, asimismo, en la pesadilla que está terminando con las sagradas operaciones (o deberes) de la mente, como lo son la concentración y la contemplación que bien le harían a Cassin, Carr y asociados repasar las obras más recientes de Michel Onfray, como El cristianismo hedonista y Las sabidurías de la Antigüedad para aplacar su sed cognitivo/moralizante.
Según Carr su padecimiento no es personal sino social y compartido. Su círculo de conocidos y amigos –todos letrados de primer orden como él mismo– dicen experimentar los mismos males y estar sucumbiendo a los mismos peligros y amenazas.
No sé si Carr generará algún tipo de temor a alguien. A mí no. Habiendo leído mamotretos durante cerca de 40 años y amando cada día más la “lectura” en línea, me parece que estamos logrando un estado de nirvana maravilloso, polialfabetismos, alfabetización analógica multiplicada por la digital, conversaciones transmedia, acoples intergeneracionales, la Biblia (de Gutenberg) y el calefón (de Breton o de Duchamp) en dosis equivalentes e iluminadoras de por medio.
Anécdotas vs. más anécdotas
Pero no es tan fácil sacarnos a un aguafiestas como Carr de encima. Porque sabedor de que su suma de anécdotas es tan poco convincente y argumentativa como podría serlo la suma de las nuestras, Carr acude a la sacrosanta ciencia para convencernos de que el David Bowan que vive en Mountain View, y que mora en unas dachas muy fashion denominadas Googleplex, está tramando borrar nuestra capacidad argumentativa.
Es por ello que se refugia en la sacrosanta ciencia, y aunque sabe que aún nos falta mucho para confirmar cómo internet infecta (perdón: afecta) la cognición, recurre a un estudio reciente acerca de los hábitos on line publicado por el University College de Londres: Pioneering research shows ‘Google Generation’ is a myth, que corroboraría que estamos atravesando una compuerta evolutiva, para mal.
Tomando como base los logs de visitas a la British Library por un lado, y a un consorcio de entidades educativas inglesas por el otro, se habría confirmado el supuesto de los letrados de que estamos adviniendo a un tipo de actividad de sobrevuelo de la información, saltando de una fuente de información a la otra y rara vez o nunca volviendo al original.
Saltamontes informacionales y el cerebro lector
Estos usuarios (la gran mayoría, nosotros mismos, todos nuestros alumnos) serían saltamontes informacionales, no leerían más que una página o dos de un libro, grabarían algún artículo largo pero nunca lo revisitarían. La gran novedad del estudio (para Carr) es que no se lee en línea, sino que se flota, saltea, hojea (no tenía que investigar mucho para llegar a esta conclusión, esto es algo que Jakob Nielsen, el gurú de la usabilidad, había descubierto hace ya más de una década atrás y que cualquier análisis de eyetracking confirma). Copiando alguna justificación de un psicoanalista argentino, los autores del “sesudo” ensayo insisten en que se lee en línea para no leer de verdad.
Gente más versada que Carr, como Maryanne Wolf, de Tufts University y autora de Proust and the Squid: The Story and Science of the Reading Brain, insiste en que el privilegio que otorgamos a la “eficiencia” y a la “inmediatez” por encima de cualquier otro valor está liquidando nuestra capacidad de lectura (y suponemos también que de argumentación e interpretación profunda, como insistía Clifford Geertz cuando hablaba de descripción densa).
Como la lectura no es innata e implicó un largo trabajo cultural de varios miles de años, intempestivamente y a partir de ejemplos aislados, de un récord de no más de 15 años de experiencia en la red, y de muchas ganas de que la realidad se acomode a los medios y a los prejuicios, autores de este calibre (que defienden tanto la inteligencia humana como sus propias profesiones y privilegios) temen que nuestro cableado cerebral colapse y nos borre lo que de más humanos tenemos, que es ser lectores profundos. La tesis de Wolf es más compleja y volveremos sobre ella.
Telegrafía conceptual
Haciendo eco al Heidegger que deploró en los años 60 el uso de la máquina de escribir como deficiencia de la capacidad expresiva, Carr no tiene mejor idea que dar el ejemplo de un Nietzsche comprándose una máquina de escribir Malling-Hansen Writing Ball, en 1882, que terminaría –-como bien dice Friedrich A. Kittler en Gramophone, Film, Typewriter– trastrocando sus argumentos en aforismos, los pensamientos en juegos de lenguaje y la retórica en un estilo telegráfico, aunque a mí particularmente me gusta mucho más este Nietzsche epigramático post-1882 que el anterior verborrágico de El origen de la tragedia.
Lo que generalmente podríamos imaginar como una buena noticia, a saber: la plasticidad del cerebro humano, la capacidad de autorreconfigurarse y de reinventarse, es visto por Carr como un enorme riesgo.
Leyendo a McLuhan al revés, Carr sugiere que internet se comerá a todos los medios anteriores, recreándolos a su imagen y semejanza, para detrimento del medio anterior y autoenaltecimiento de la red. Siempre desde una lectura conspirativa que trata de dispersar nuestra atención y de volver difusa nuestra concentración.
El colonialismo epistemológico de la Web
Esta colonización de los medios anteriores se reflejaría en la mala costumbre de los medios tradicionales de incrustar en su soporte la retórica y el estilo comunicativo de la red. El peor sacrilegio cometido en esta dirección sería la osadía del The New York Times de dedicar la segunda y la tercera páginas del diario a abstracts de artículos que responderían al gusto de los lectores interneteanos.
Carr, como Barbara Cassin, no tiene empacho en saltar de la preocupación al delirio. De jugar con una intuición, sin mayor base empírica y solo validada por una tribu endogámica como la suya (los lectores y escritores compulsivos pre-1980) y de pronto invocar a Frederick Winslow Taylor y a sus experimentos en la planta de acero de Midvale y a la invención del algoritmo laboral, adscribiéndole la paternidad de y el carácter de precursor de la tarea de goma borralotodo cultural de Google.
La taylorización de la fábrica y algo más
Porque cualquiera que conozca algo de teoría e historia organizacional sabe que Taylor (su vida y obra están magistralmente registradas en esta biografía monumental de Robert Kanigel: The One Best Way: Frederick Winslow Taylor and the Enigma of Efficiency), aprovechando la “buena voluntad” de los trabajadores de Midvale, deconstruyó cada tarea en una serie de pasos discretos convirtiéndolos en un conjunto de instrucciones precisas (algoritmos) que de allí en más determinarían la tarea de cada trabajador en particular. Aunque los trabajadores protestaron al verse automatizados, la productividad creció en forma exponencial.
Pronto se cumplirá un siglo desde la publicación de The Principles of Scientific Management (1911), un manual omnicomprensivo del mejor método de trabajo. La utopía de Taylor no se limitaba a los cánones de la fábrica e imaginaba (absurda y maniqueamente) no solo la reestructuración de la firma, sino también de la sociedad toda, alterando la máxima de Protágoras e insistiendo en que si en el pasado primero había sido el hombre, en el futuro lo sería el sistema, su sistema.
La máquina que nos está usando/y que somos nosotros
Despertar a Taylor de su sueño dogmático es rendirle honores, insiste Carr, quien no tiene empacho en calificar a Google (a Brin & Page & Smith) pero probablemente también a la propia máquina que nos está/usando/siendo de versión tayloriana para las artes de la mente.
Casi calcando, sin saberlo, los argumentos de Cassin, Carr insiste en que internet es una máquina diseñada para la colecta, transmisión y manipulación de la información en forma eficiente y automatizada. Y sus programadores serían (cual trabajadores taylorizados aggiornados) los encargados de encontrar el mejor método (el algoritmo perfecto) capaces de reproducir cada uno de los movimientos mentales de los trabajadores del conocimiento.
Cayendo una vez más en la misma trampa en la que cayó Cassin y que se tendieron ellos mismos, Carr se aferra literalmente a la misión autoproclamada de Google de “organizar la información del mundo y volverla universalmente accessible y útil“. Pero Carr va más lejos y se aprovecha de un slogan marketinero, aunque también debemos admitir la facilidad con la que Page cae en los delirios futuristas, quien insiste en que Google está tratando de crear inteligencia artificial en gran escala, para endosarle el sambenito de Taylor redivivo.
Lo que vuelve loco a Carr (en esto Page & Brin son tan tábanos como Raymond Kurzweil, el profeta de la próxima singularidad) son las comillas más ideologizadas del discurso de los fundadores de Google. Cuando estos personajes geniales flirtean más con Spielberg que con Asimov, y se proclaman a sí mismos los verdaderos sacerdotes de la inteligencia artificial como propiedad emergente de una máquina, Carr estalla en odio. Si algo les falta a Carr y a los amantes el canon literario es sentido del humor.
No renunciar nunca a la ambigüedad
Lo que irrita a Carr (y a los defensores del paraíso analógico por igual) es la supuesta eliminación que un proyecto de estas características –de tener éxito– provocaría en los dominios tan inexactos y por ello tan valorados de la contemplación, la anfibología, la indeterminación y el riesgo de implosión permanente del sentido.
Según Carr, los googlófilos somos unos antropofóbicos que insistimos en que el cerebro humano no es otra cosa que una computadora obsoleta que necesita un procesador más rápido y un disco duro más grande para estar a la altura de los tiempos.
Carr le rindió honras fúnebres a Sócrates e hizo lo propio con el humanista renacentista Hieronimo Squarciafico, quien anticipó gran parte de las heridas narcisistas que la imprenta infligiría a la autoridad religiosa, y a la corporación de los eruditos y escribas, difundiendo la sedición y el escarnio.
Carr es –-a pesar de haber escrito esto– un tipo inteligente, y sabe que será tildado ipso facto de ludita. Igual, para él internet no es el alfabeto, y la lectura profunda de la imprenta que estaríamos perdiendo a manos de la red nos estaría privando del diálogo reflexivo, profundo, pletórico de reverberaciones, asociaciones, inferencias y analogías que son la estopa de la cual están hechas nuestra propias ideas. ¿No afirma acaso la citada Maryanne Wolf que la lectura profunda es indistinguible del pensamiento profundo? Con lo cual abandonar ese estilo de lectura es ipso facto abandonar el propio pensamiento.
Las subjetividades letradas, las únicas que vale sostener
Al final de su nota Carr se extravía más que nunca. Le resulta impensable que así como nuestra identidad fue construida durante cinco siglos (pero no antes) por una interiorización creciente y decantada del mundo sobre el papel (como bien dice David Olson en su libro El mundo sobre el papel), cualquier versión del mundo en la pantalla necesariamente devaluará esa subjetividad, liquidará al yo reflexivo y crítico y en definitiva minará la democracia y destruirá a Occidente.
Con una contumacia que nos lo vuelve interesante como interlocutor a refutar, Carr sostiene –siguiendo a Richard Foreman– que a medida que perdemos nuestro repertorio interno de densa herencia cultural, nos convertimos en panqueques meméticos, disparados en nuestros estados emocionales y cognitivos por cualquier link berreta, por cualquier alusión mecánica o por cualquier trivialidad que no merecería un lugar salvo en un juego de mesa.
Carr incluso alienta más piedad por Hal 9000, convertida en una chatarra mecánica al ser privada de la conciencia que le daban sus módulos de memoria (en su caso y en el de Blade Runner, responsables a su vez de una intensa vida emocional), y contrasta el pobre destino de la máquina con la eficiencia catatónica y privada de emoción alguna de los astronautas que supuestamente debían ser servidos por ella y cuya amenaza de interferencia en la misión llevaría a Hal –capturado por un double bind instalado por sus programadores– a asesinarlos a todos, demostrando quizás en esto más humanidad para Carr que el rencoroso Bowan “matando” a la máquina.
Una supuesta crítica política enmascara una lectura ideológica de pacotilla
Pero Carr, al haber iniciado su lectura del terrible futuro que nos esperaría en la medida en que Google se convierta en nuestra forma tecnológica de vida interiorizada (la conciencia pasteurizada de un algoritmo deshumanizado), deja al descubierto que su planteo no es político sino ideológico, que su nivel de análisis está totalmente limitado por su defensa paranoide de un narcisismo acechado, y en definitiva que en sus planteos filosóficos anida tanto un resentimiento de clase como, sobre todo, el riesgo profesional y corporativo que veremos crecer y crecer, a medida que Google, la red, el software social y muchas otras tecnologías nos brinden más posibilidades emancipatorias, instantáneamente canceladas por los profetas de lo viejo.
Ayer fue Cassin, hoy es Carr. Ayer fue Andrew Keen en The cult of the amateur, hoy es Mark Bauerlein en The dumbest generation. Acostumbrémonos en el futuro inmediato a ver muchas más reacciones como estas, así como violentas confrontaciones intentando enarbolar los estandartes del viejo orden cognitivo e intelectual.
Ideas claras y distintas
Lo cierto es que el mash-up, los cross-media, la vj culture (ver VJ: Audio-Visual Art and VJ Culture: Includes DVD de D-Fuse), la cultura del reciclado, las ideologías del rip, mix & burn, pero sobre todo la cultura de la copia, la remediación, la estética relacional, la post-producción y el remixado están abriendo un mundo nuevo que está siendo entusiastamente abrazado por las nuevas generaciones.
No es menos cierto, como bien nos recuerda el maravilloso informe de Roma Shore The power of pow wham! Children, Digital media & our nation’s future. Three challenges for the coming decade (The Joan Ganz Cooney Center at Sesame Workshop, 2008), que debemos prestar tanta atención al viejo dipolo brecha analógica/brecha digital como al nuevo: vieja brecha digital/nueva brecha digital.
Autor: Alejandro Piscitelli
21 comentarios:
El autor del artículo entabla un debate con un artículo de una revista especializada y establece una defensa de las transformaciones subjetivas de la introducción de Internet. La consigna consiste en la lectura y discusión del texto. El objetivo es analizar estas transformaciones subjetivas, también abordadas por la bibliografía obligatoria propuesta en el programa, y pensar su articulación con el espacio educativo.
Hola a todos
El texto, o la opinión de este autor, me parece un poco exagerada y es sin duda el pensamiento de hombres y mujeres que no ven la gran apertura del conocimiento humano en el Internet.
Si bien nuestros alumnos, e incluso uno mismo cae a merced de tanta información que es imposible de digerir, esta información encontrada y análizada nos sirve para nuestro propósito.
Esta en nosotros, docentes, de enseñar a utilizar este medio, para el análisis y utilización de una investigación, un texto, un descubrimiento científico, etc.
Carr está empecinado en echar culpas indefectiblemente a Google, siendo que Internet no es solo este buscador, Google es sin duda el más utilizado, pero no el único.
Como bien dice en el encabezado existen individuos, que creen en la perdida de protagonismo en la escena del saber, o que se sienten intimidados por los avances de la tecnología, y por consiguiente del mal uso de la información sin el análisis adecuado.
Para Cecilia Braslavsky, nos encontramos frente a una Sociedad del Conocimiento, y para Mariana Landau la Sociedad de la Información. Estas dos autoras ven y exponen conceptos referentes al uso de la tecnología dentro de la sociedad. La sociedad está en continuo cambio y los distintos actores son los que enriquecen diariamente estos cambios, algunos para bien y otros para mal.
ALDO BOUVET
En el texto de Mariana Landau, vemos como la institución escolar, una institución cerrada, de fronteras precisas, a partir del uso de las Tic’c va permitiendo la transformación en la manera de aprender. En las actividades escolares actuales conviven textos y medios digitales. Y evidentemente estos últimos a mi entender tienen mas de positivo que de negativo.
Con respecto a las transformaciones subjetivas, sabemos que cada época histórica genera el modelo de persona que más le conviene, dado que la propia subjetividad es un potente mecanismo de transformación del orden social existente. Entonces si la escuela alfabetizaba por medio de la lectoescritura, hoy ya no alcanza con saber leer y escribir: La comunicación hoy pasa por diferentes lenguajes (como el audiovisual) corresponde tener en cuenta que se debe alfabetizar digitalmente. Como sabemos, todo lo que nos facilite la vida y nos permita progresar es algo bastante efectivo, pero como siempre es el hombre el encargado de que esto sea así.
Cuando Carr critica la lectura on line creo yo que descarta ciertos beneficios como el de permitir la actualización constante del alumno y la posibilidad de investigar según sus intereses.
Hay libros que son eternos: el Quijote, el Martín Fierro. Los libros de texto, sin embargo, son manuales que constantemente cambian. Un libro de medicina de los años 70 ya no sirve, para este tipo de libros es mejor la red porque siempre tiene la última versión. Los libros de texto no tienen sonido, no tienen animaciones, no tiene video clips, herramientas que la red si puede facilitar.
Un estudiante, al estudiar en un sitio educativo, puede conseguir ayuda on line cuando no entiende algo. Un lector de libro de texto no.
Un estudiante en la red puede encontrar a otros estudiantes en cualquier lugar de Argentina y, en algunos casos, del mundo y armar grupos de estudio en ese momento. Con libros, los grupos de estudio requieren fijar entrevistas y acordar puntos de encuentro. Curiosamente, éstos no pueden ser en la biblioteca, donde debe trabajarse en silencio.
ANA PIERONI.
Estoy de acuerdo con Aldo en que el autor posee poca apertura hacia el conocimiento humano en el internet.
Somos los docentes los encargados de manejar todas estas fuentes infinitas de información para que el alumno clasifique correctamente lo utilizable con un previo análisis del material que se dispone en las redes.
En una parte del texto Mariana Landau denomina a la Sociedad de la Información y comenta que emerge a través de profundos cambios (esos que Carr no acepta).
La escolarización alcanza cada vez más sectores sociales, y la cantidad de años de permanencia en el sistema educativo se amplía.
“La alfabetización ya no se restringe a nociones básicas, ha dejado de ser conceptualizada en singular para dar cuenta de una pluralidad de saberes, en los que se incluye diferentes lenguajes, capacidad de seleccionar, uso de computadoras y redes de comunicación e intercambio”.
Debemos adaptarnos a estos cambios y adaptar nuestra labor a un desarrollo futurista de la educación.
El mundo cambia constantemente, nosotros y la educación también…
07/07/08
MARTIN TOURIÑO
HOLA CHICOS ¡feliz dia de la patria !.
en el texto de MARIANA LANDAU,habla de sociedad de la información y sus grandes cambios, que el autor de este texto CARR ,no esta de acuerdo en ellos.
Estoy de acuerdo con lo que dicen ALDO BOUVET y MARTIN TOURIÑO ,:Acerca de la opinión cerrada y exagerada del autor , tambien coinsido con que somos nosotros los docentes los encargados de manejar toda la información para que los alumnos, clasifiquen correctamente dicha información de esté medio, como así tambien coinsido con lo que dice ANA PIERONI: , en que al estudiar en un sitio online, un estudiante puede pedir ayuda cuando no entiende algo.Y podemos decir que el estudio online es la biblioteca del futuro.
En mi opinión al que le gusta leer un libro,lo va a seguir hacindo por que es apasionante lo que pasa en nuestras mentes cuando vamos imaginando cada paso de lo que leemos; pero estoy de acuerdo que todo avanza y junto a ello la educación tambien y nosotros los docentes tenemos que capacitarnos para esto; aveses tenemos miedo de dar el primer paso (y me incluyo)del cambio, pero hay que darlo...para seguir caminando hacia el futuro; por nosotros,por los alumnos y la educación.
LEGUIZAMóN LUCIANA.
Creo, ante todo, que la percepción de Carr es correcta en muchísimos puntos: Que los avances tecnológicos modificaron en mucho nuestra capacidad cognitiva, y ésto se relaciona con lo expuesto por Hardt y Negri "Hoy pensamos cada vez más como computadoras"; Aun más el ingreso de internet a nuestras vidas ha revolucionado nuestra capacidad tanto de conocimiento, como de reflexión y de análisis. Algunos de éstos cambios son positivos, pero no creo que todos lo sean, y aquí vuelvo a retomar la pregunta de Cecilia Braslavsky ¿La transformación social,producto de las nuevas tecnologías,va en el sentido de la construcción de la sociedad del conocimiento?.Creo que no todo avance tecnológico nos enriquece como seres humanos y nosotros, como educadores, debemos tener una actitud sumamente crítica en éste punto, lo que no implíca una actitud cerrada a todo cambio.Es preciso que analicemos de que se trata ese cambio y si éste nos enriquece como personas y como sociedad, de lo contrario,si corremos el riesgo de "idiotizarnos".
Creo que internet nos brinda herramientas sumamente valiosas para el conocimiento, pero nada son sin nuestra capacidad de análisis y de reflexión.Es verdad que nos hemos puesto un poco más banales, superficiales , inmediatos y a mi entender éstas no son virtudes; Estoy totalmente en desacuerdo con el autor en que un pensamiento profundo puede ser trasmitido con un lenguaje sintético y banal, no creo que Niestche haya podido llegar a transmitir sus increíbles pensamientos filosóficos por medio de éste lenguaje. El lenguaje y el pensamiento están intimamente relacionados,el lenguaje nos permite pensar, y ésto nos distingue como seres humanos.
NIEVES MORENO DEL CAMPO
Estamos inmersos en inminentes cambios en todas las áreas como así también en las políticas que se implementan a nivel mundial. Como dije en una oportunidad “Todo avanza”, y nosotros no podemos quedarnos a medio camino.
Hardt y Negri dicen: “Los procesos de modernización e industrialización transformaron y definieron todos los elementos del plano social”.
El plano social ha cambiado y Carr no podrá luchar contra la rapidez y la efectividad de la tecnología y sus avances continuos.
Creo que la búsqueda está en perfeccionar constantemente los sistemas informáticos y clasificar la información que los mismos brindan.
Aquellos que nos acercamos a los libros y a las bibliotecas, debemos fomentar y explicar dicha actividad para que el alumno elija, sabiendo que los servidores le darán la información más rápido, pero que dicha información muchas veces no podrá ser entendida con una simple lectura, ya que la misma está condensada o resumida, y que sólo la lectura del texto completa en muchos de los casos será la única herramienta válida de estudio para comprender el tema requerido o necesitado.
Cecilia Braslavsky considera “que hay un eje en la dirección de los cambios, pero que sigue existiendo un amplio espacio para los componentes humanos, ideológicos y calóricos en la acción de los agentes sociales”.
No podemos manejar la dirección de ese eje, pero sí utilizar ese amplio espacio humano.
Para finalizar Braslavsky acota: “La sociedad del Círculo Virtuoso requiere nuevas prácticas escolares, nuevas escuelas y un nuevo sistema educativo (tecnologías) que contribuirán a su gestación, globalización y revolución tecnológica”.
A pesar de las tecnologías, muchas cosas siguen en nuestras manos, no nos demos por vencidos y luchemos unidos por la valoración de lo “escrito”, de nuestras raíces y costumbres, de lo completo, de lo válido, pero aceptemos también que la tecnología es sinónimo de “eternidad”. El libro también…estoy seguro de ello…
MARTÍN TOURIÑO
14/07/08.
La cambiante sociedad actual, a la que llamamos sociedad de la información, está caracterizada por continuos avances científicos (bioingeniería, nuevos materiales, microelectrónica) y por una tendencia a la globalización económica y cultural (gran mercado mundial, pensamiento único neoliberal, apogeo tecnológico, convergencia digital de toda la información...). Cuenta con una difusión masiva de la informática, la telemática y los medios audiovisuales de comunicación en todos los estratos sociales y económicos, a través de los cuales nos proporciona nuevos canales de comunicación (redes) e inmensas fuentes de información, nuevos valores y pautas de comportamiento social, nuevas simbologías, estructuras narrativas y formas de organizar la información... configurando así nuestras visiones del mundo en el que vivimos e influyendo por lo tanto en nuestros comportamientos.
En esta sociedad a la que también denominamos sociedad del conocimiento (enfatizando así la importancia de la elaboración de conocimiento funcional a partir de la información disponible), sociedad del aprendizaje (aludiendo a la necesidad de una formación continua para poder afrontar los constantes cambios sociales) y sociedad de la inteligencia (potenciada a través de las redes - inteligencia distribuida-), aparece una nueva forma de cultura, la cultura de la pantalla que, como decía Arenas (1991), se superpone a la cultura del contacto personal y la cultura del libro. Además, junto al entorno físico material con el que interactuamos desde siempre, ahora tenemos también el ciberespacio, entorno virtual que multiplica y facilita nuestras posibilidades de acceso a la información y de comunicación con los demás.
En esta nueva sociedad, además de los tradicionales entornos educativos y formativos (la familia, los centros docentes y las empresas) el entorno personal/social, fuente de educación informal a lo largo de toda la vida, cada vez ejerce una mayor influencia en las personas. Para ello cuenta con la ayuda de los omnipresentes "mass media" y del acceso al ciberespacio, que convierten el mundo en una "aldea global" donde "todo" está a nuestro alcance.
Por otra parte, la necesidad de una formación continua que permita hacer frente a las crecientes exigencias de esta sociedad en rápida evolución, conlleva que además de las empresas (que se encargan en gran medida de proporcionar a sus trabajadores los conocimientos que precisan para el desempeño de su actividad laboral) y de la potente educación informal que proporcionan los mass media y los nuevos entornos de Internet, vaya siendo cada vez más conveniente que las instituciones educativas que tradicionalmente proporcionaban la formación inicial de las personas (escuelas e institutos) también se impliquen, conjuntamente con las bibliotecas y los municipios, en la actualización y renovación de sus conocimientos de los ciudadanos a lo largo de toda la vida. La integración de las personas en grupos (presenciales y virtuales) también facilitará su formación continua.
Finalmente hay que destacar que con el desarrollo de la sociedad de la información, la formación on-line irá en aumento, especialmente en los entornos profesionalizadores y en el campo de la formación continua.
18/07/08
MARTÍN TOURIÑO
A lo largo de la Edad Media, las abadías y los monasterios desempeñaron un importante papel en la transmisión de la cultura occidental.
La labor de los monjes permitió que se conservaran copias de textos fundamentales, al tiempo que se traducían obras del griego, del árabe, del hebreo… Estas tareas se llevaban a cabo en una sala del monasterio llamada scriptorium. Luego de un tiempo llegó la tecnología medieval: La imprenta; la primera obra fue la Biblia de Gutenberg, también conocida como la Biblia de Mazarino o la Biblia de 42 líneas, se trata de una edición de la Biblia impresa en Maguncia (Alemania) entre 1450 y 1456.
La gente no es que ya no lee, o no se informa, o no analiza algún texto a partir de un libro impreso, lo sigue haciendo quizás con menos frecuencia ya que existe Internet. Los que imprimen los libros lo saben y ya están revolucionando el mercado con la incorporación de libros digitales. ¿Cómo son? Pues bien el tamaño es como una Palm que se incorpora un chip de un libro determinado, así te pueden tener varios libros en la memoria. ¿Esto lo sabrá Carr? ¿O se habrá quedado con los copistas de las abadías?
Autores como Carr existen a la vuelta de cada esquina, pero más aún si los encontramos en nuestro contexto educativo que nos dificulta nuestra tarea diaria, cuando tratamos de incorporar las nuevas tecnologías como recurso pedagógico.
Nuestros alumnos nos avasallan con lo nuevo, y algunos de nuestros pares nos ponen palos en la rueda cuando queremos nivelarnos tecnológicamente digo yo ¿Cuál sería el equilibrio? Seguimos avanzando o nos quedamos con los copistas.
ALDO BOUVET
Tal vez nos cueste concentrarnos para la lectura de un buen libro, pero la culpa no la tiene Internet como dice Carr. A mi entender como estamos viviendo (la inmediatez, el cúmulo de tareas, la preocupación para lograr el éxito o simplemente para “sobrevivir”, etc.) nos llevan a querer hacer mil cosas a la vez y por lo tanto querer aprovechar nuestro tiempo al máximo. En este querer ganar una carrera al tiempo, fusionamos nuestras actividades de forma tal que llevamos trabajo a casa, estudiamos utilizando Internet, mandamos trabajos one line, contestamos un mensaje de texto desde cualquier lugar y en cualquier momento, estamos siempre comunicados e incomunicados. Y digo esto por que todos en mayor o menor medida lo hacemos o lo hemos hecho (antes un domingo o nuestro tiempo libre era para descansar, salir con amigos o estar en familia; hoy lo utilizamos para hacer lo que no pudimos terminar en la oficina o nos quedó pendiente de la clase- “total Internet me da esa posibilidad… ¿pero que me quita?...” mi espacio para relacionarme con los míos, ni mas ni menos. Volviendo al tema de la educación, el texto de UNESCO, nos dice que el aprendizaje puede ser lineal y no lineal, que se puede prestar atención y procesar muchos tipos de información simultáneamente. Teniendo en cuenta el cambio en el proceso de aprendizaje (ahora centrado en el alumno y en su contexto), el uso de las TIC’s deben servir para implementar nuevos métodos pedagógicos. Los docentes debemos enseñar la importancia del buen uso de Internet. Resaltar sus fortalezas y debilidades.
Lo importante no es si leemos un libro o leemos one line. Lo importante es que leamos… es decir hacer. ¿Por qué? Por que el hacer es lo que nos da conocimiento.
Del texto de Aldo González Becerra, rescato una pregunta ¿De qué manera se adquiere conocimiento?
El conocimiento es aquello que nos permite tomar decisiones y por tanto actuar. Si permite actuar, entonces se adquiere en el hacer, con la práctica y se demuestra en la acción y no hablando de ello. El aprendizaje NO es una ciencia que se pueda medir, no es exacto. Evaluamos el conocimiento de una persona a partir de su desempeño y no de lo que dice saber (examen).
El conocimiento es una construcción, no es un “paquete” que se pueda pasar de una persona a otra, lo que hay en lo libros o en Internet sólo son datos que se convierten en conocimiento cuando el dato interactúa en la red neuronal de la persona que lo asimila y acomoda su nuevo pensar según la nueva estructura. Conocer es construir, conocer es crecer, conocer es interpretar a través de la interacción de lo nuevo con lo existente. Google no es una fuente de conocimiento, es una fuente de información, y nosotros debemos decidir que nos es significativo para seguir construyendo nuestro conocimiento.
A veces no nos damos cuenta que calidad no es lo mismo que cantidad.
ANA PIERONI
Esta emergente sociedad de la información, impulsada por un vertiginoso avance científico en un marco socioeconómico neoliberal-globalizador y sustentada por el uso generalizado de las potentes y versátiles tecnologías de la información y la comunicación (TIC), conlleva cambios que alcanzan todos los ámbitos de la actividad humana. A partir de sus funcionalidades (proceso de la información, canales de comunicación, fuentes de información, programación de procesos, almacenamiento de datos...), los efectos de las TIC se manifiestan de manera muy especial en las actividades laborales y en el mundo educativo, donde todo debe ser revisado: desde la razón de ser de la escuela y demás instituciones educativas, hasta la formación básica que precisamos las personas, la forma de enseñar y de aprender, las infraestructuras y los medios que utilizamos para ello, la estructura organizativa de los centros y su cultura...
MARTIN TOURIÑO
20/07/08
Creo que el debate no debe centrarse en si internet si o internet no. Creo ,y coincido plenamente con mis compañeros, que internet nos brinda herramientas valiosisimas . El tema es que, y no sólo internet contribuye en ésto sino también los medios de comunicación y fundamentalmente la sociedad de consumo, trae aparejado un cambio de valores (El texto de hardt y Negri lo explica muy bien)priorizando ante todo la eficacia, el confort, la inmediatez y el entretenimiento.Hardt y Negri están muy acertados cuando, explicando el paradigma de la posmodernidad, sostienen que el mercado laboral le exige cada vez más a sus trabajadores que funcionen como computadoras ( que sean eficaces, rápidos, puedan almacenar gran cantidad de datos,etc...). Estos parecieran ser los valores por excelencia .El punto acá , es que nos plantiemos como educadores ¿ qué es lo que queremos de nuestros alumnos? ¿queremos formar computadoras o queremos formar seres humanos con capacidad de razonamiento y comprensión?.
El tema principal no es ,a mi entender ,si vamos a la biblioteca o leemos un libro por internet, el tema es que no se deje de leer y que no se deje de comprender y la comprensión y el razonamiento no son cosas ni inmediatas , ni confortables (algunas veces) ni divertidas( otras tantas veces), o no por lo menos en el sentido que éstos valores son planteados por la sociedad de consumo.La lectura, la comprensión , el razonamiento, el aprendizaje en definitiva, no son cosas inmediatas, son capacidades que insumen un gran esfuerzo,y nosotros como educadores debemos , a mi entender, revalorizar estas capacidades, utilizando todas las herramientas tecnológicas ,pero sin persuadirnos de nuestro objetivo principal: Formar un individuo inteligente, autónomo, con capacidad de reflexión y analisis.
NIEVES MORENO DEL CAMPO
Con la llegada de las TIC, y sobre todo con Internet, los materiales didácticos y los demás recursos de apoyo a la educación a disposición de profesores y estudiantes se han multiplicado de manera exponencial y han mejorado sus prestaciones (multimedialidad, interacción, motivación...). Así a los tradicionales libros, juegos, vídeos..., ahora se suman los materiales multimedia y las infinitas webs de Internet que facilitan al profesorado realizar una mayor contextualización de los temas y un tratamiento más personalizado de sus alumnos. Por otra parte, las TIC también propician una mayor autonomía y calidad en los aprendizajes de los estudiantes, ya que además de facilitar información, canales de comunicación e instrumentos de productividad para un mejor proceso de la información, actúan como instrumentos cognitivos que pueden apoyar y expandir su capacidad cognitiva.
Al igual que los alumnos, los profesores necesitan una alfabetización digital que les permita utilizar de manera eficaz y eficiente estos nuevos instrumentos tecnológicos que constituyen las TIC en sus actividades profesionales (docentes, de investigación, de gestión) y personales. Necesita competencias instrumentales para usar los programas y los recursos de Internet, pero sobre todo necesita adquirir competencias didácticas para el uso de todos estos medios TIC en sus distintos roles docentes como mediador: orientador, asesor, tutor, prescriptor de recursos para el aprendizaje, fuente de información, organizador de aprendizajes, modelo de comportamiento a emular, entrenador de los aprendices, motivador...
MARTÍN TOURIÑO
23/07/08.
Vayamos planteando conclusiones integradoras de todo lo analizado por el grupo, porque supongo que se tomarán, como todos, el receso invernal como vacaciones. Saludos.
Las TICs son un factor de vital importancia en la transformación de la nueva economía global y en los rápidos cambios que están tomando lugar en la sociedad. Las nuevas herramientas tecnológicas han producido un cambio profundo en la manera en que los individuos se comunican e interactúan en el ámbito de los negocios. También tienen el potencial de transformar la naturaleza de la educación en cuanto a dónde y cómo se produce el proceso de aprendizaje, así como de introducir cambios en los roles de profesores y alumnos.
Las nuevas generaciones están ingresando a un mundo que atraviesa cambios en todas las esferas: científica y tecnológica, política, económica, social y cultural (UNESCO).
En los procesos de enseñanza y aprendizaje los estudiantes o grupos, orientados por los docentes (hay una fuerte componente comunicativa), realizan diversos procesos cognitivos con la información que reciben o deben buscar y los conocimientos previamente adquiridos. La enorme potencialidad educativa de las TIC está precisamente en que pueden apoyar estos procesos aportando todo tipo de información (especialmente a través de Internet), programas informáticos para el proceso de datos y canales de comunicación síncrona y asíncrona de alcance mundial.
Los aprendizajes son el resultado de procesos cognitivos individuales mediante los cuales se asimilan informaciones (hechos, conceptos, procedimientos, valores) que luego se pueden aplicar en contextos diferentes a los contextos donde se aprendieron; se construyen nuevas representaciones mentales significativas y funcionales (conocimientos). Superando el simple "saber algo más", suponen un cambio del potencial de conducta como consecuencia del resultado de una práctica o experiencia (conocer es poder). Aprender no solamente consiste en adquirir nuevos conocimientos, también puede consistir en consolidar, reestructurar, eliminar... conocimientos que ya tenemos. En cualquier caso, siempre conllevan un cambio en la estructura física del cerebro y con ello de su organización funcional, una modificación de los esquemas de conocimiento y/o de las estructuras cognitivas de los aprendices, y se consigue a partir del acceso a determinada información, la comunicación interpersonal (con los padres, profesorado, compañeros...) y la realización de determinadas operaciones cognitivas.
Nuevos instrumentos TIC para la educación.: Como en los demás ámbitos de actividad humana, las TIC se convierten en un instrumento cada vez más indispensable en las instituciones educativas, donde pueden realizar múltiples funcionalidades:
- Fuente de información (hipermedial).
- Canal de comunicación interpersonal y para el trabajo colaborativo y para el intercambio de información e ideas (e-mail, foros telemáticos)
- Medio de expresión y para la creación (procesadores de textos y gráficos, editores de páginas web y presentaciones multimedia, cámara de vídeo)
- Instrumento cognitivo y para procesar la información: hojas de cálculo, gestores de bases de datos…
- Instrumento para la gestión, ya que automatizan diversos trabajos de la gestión de los centros: secretaría, acción tutorial, asistencias, bibliotecas…
- Recurso interactivo para el aprendizaje. Los materiales didácticos multimedia informan, entrenan, simulan, guían aprendizajes, motivan...
- Medio lúdico y para el desarrollo psicomotor y cognitivo.
Necesidad de una formación didáctico-tecnológica del profesorado:
Sea cual sea el nivel de integración de las TIC en los centros docentes, el profesorado necesita también una "alfabetización digital" y una actualización didáctica que le ayude a conocer, dominar e integrar los instrumentos tecnológicos y los nuevos elementos culturales en general en su práctica docente.
Esta emergente sociedad de la información, impulsada por un vertiginoso avance científico en un marco socioeconómico neoliberal-globalizador y sustentada por el uso generalizado de las potentes y versátiles tecnologías de la información y la comunicación (TIC), conlleva cambios que alcanzan todos los ámbitos de la actividad humana. A partir de sus funcionalidades (proceso de la información, canales de comunicación, fuentes de información, programación de procesos, almacenamiento de datos...), los efectos de las TIC se manifiestan de manera muy especial en las actividades laborales y en el mundo educativo, donde todo debe ser revisado: desde la razón de ser de la escuela y demás instituciones educativas, hasta la formación básica que precisamos las personas, la forma de enseñar y de aprender, las infraestructuras y los medios que utilizamos para ello, la estructura organizativa de los centros y su cultura...
El avance de la tecnología es un gran desafío que tenemos que enfrentar todos los docentes. En la formación de los nuevos docentes debemos enfrentar estos nuevos hallazgos e incorporarlos.
Extender las propuestas de enseñanza mas allá del salón de clase, es una de las posibilidades que brinda la introducción de las TICs. La imagen tradicional del ordenamiento espacial del salón de clase sufre sustanciales modificaciones cuando se opera con herramientas digitales.
Toda está constante transformación, debemos ser parte de la misma y adaptarnos a la modernidad que no se detiene. No la detengamos, acompañémoslas y transformemos…que no se detenga jamás…
MARTÍN TOURIÑO
26/07/08
La sociedad actual nos presenta un número infinito de opciones para tomar medidas en todos los aspectos de la vida.
Las personas ejercitan su poder de decisión. Esta situación exige un entrenamiento del conocimiento, ejercitar permanentemente la capacidad de pensar.
Los nuevos entornos digitales implican una transformación que debe tener muy en cuenta la reorganización del tiempo, espacios y jerarquías. La Escuela del siglo XXI atraviesa desafíos que nos deben llevar a cambios profundos, hacia un modelo educativo y social más inclusivo y democrático
Aceptar la innovación y la creación que el alumno realiza acompañado por el docente. Docente que a su vez aprende de ese alumno de hoy, que nació rodeado de tecnología.
Creo que la experiencia que vivimos como alumnos, descubriendo el blog, como una herramienta educativa, nos brindó otro tipo de lectura, tan enriquecedora como la tradicional.
Personalmente me gustó ésta forma de trabajo ,ya que hizo que investigara y utilizara Internet para recabar información sobre los temas tratado por el Profesor. Descubrí aportes interesantísimos, con respecto a los últimos adelantos tecnológicos o darle otra mirada a temas como: Libertad intelectual; Derecho de autor, Software libre, Copyleft
Valieron y mucho las publicaciones de mis compañeros y navegar por los otros blog del tramo.
Prof. Martín, gracias por enseñarnos otra forma de aprender. Y creo que de eso se trata de “aprender a aprender”, utilizando todos los recursos a nuestro alcance, cooperando con el otro y aceptando el “nos-otros”.
ANA PIERONI.-
Las herramientas están para usarlas, he de ahí el uso q cada uno le da. Los efectos colaterales son parte del estado psicofísico de cada persona. Con el criterio de Carr podemos decir q la lectura es nociva para la visión. El hecho de poner la red vs. los libros es un antagonismo sin hilo conductorio. Es la unión de dos tiempos, no se deben dividir sino más bien complementar.
¿Cuál es el concepto de lectura de los “contra red”? Podemos decir q con Internet la gente habitúa una lectura cotidiana muy grande que no pasaba con los libros. Pero estos hablan de la lectura intelectual. Es muy banal echar la culpa a un sistema informático que se adecua con la vorágine del mundo globalizado; es una cuestión cultural. Hoy en día las personas creen q la vida pasa muy rápido y que esta debe vivirse basada en satisfacer todo lo “socialmente comercializado”. El intelecto no “rankea” en la vida. Sin embargo, es el intelecto el que incluye o excluye a las personas del sistema.
Todo artefacto puede ser, de igual manera, beneficioso o nocivo.
Vivimos dentro de un sistema, fuimos despojados de nuestro “ser” para ser parte de una gran máquina. La profecía y/o utopía de Taylor se cumplió: “El hombre sistematizado como parte de una fábrica y/o máquina. El obrero no tiene ni vos ni voto”. Hoy solo hablan los poderosos, los otros obedecen.
Internet es un elemento utilizado por los poderosos para mantenernos obedientes. Pues se crea un mundo virtual, paralelo al nuestro, donde el anonimato y la libre expresión se conjugan para que el “obrero mudo” pueda hablar al mundo sin ningún tipo de restricción. Así, en la vida real, descargada su furia, se mantiene acatando las órdenes. No obstante, esta libertad virtual hace que las personas empiecen a “detestar” el mundo real y, ante la elección entre estos, optará por el que se siente más libre. Es aquí donde los poderosos presionan para que el obrero dependa del mundo real. Esta dicotomía entre mundos hace que las personas comiencen a elegir lo banal de ambos. En esta elección es donde se produce la estupidización de la sociedad por “culpa” de la red remarcada por Carr. Pero en realidad es el dominio de los poderosos para controlar a los oprimidos. Así, los primeros recurren a intermediar en el mundo virtual a través de la “capitalización autoritaria” del mismo, es decir, imponer en primer plano la superficialidad.
Para concluir, Internet no estupidiza a la gente. Es un entretenimiento más, surgido de la explosión tecnológica y las ansias mundiales de comunicarse todos con todos. Esto, utilizado por los ya nombrados poderosos con el fin de que todos sepamos poco de mucho y no nos especialicemos en nada. Formar opinólogos de un sistema que los oprime pero que les “grabaron” que debían defender. Nos hacen creer cultos porque tenemos información. Internet es un mundo, nos abre las puertas para ser verdaderamente cultos, he de aquí que la influencia de los que manejan todas nuestras vidas nos lo permitan y, como todo, termine siendo parte del sistema, como nosotros y en definitiva, como todo. Internet no estupidiza, es el hombre/sociedad que todo lo que construye bajo el nombre de progreso, lo termina usando (indistintamente del rol que ocupe en la sociedad) para la destrucción de la propia especie, atacando lo que nos diferencia de los animales que es nuestra capacidad de pensar, de ser racionales.
MONICA LUPARELLI
En cada edad (antigua, media, moderna, etc) la tecnología predominante definía a la misma, y los períodos entre ellas fueron acortándose a medida que el ingenio incluía nuevas o mejoradas formas de vivir mejor (nuevas tecnologías)
Internet nació en el ámbito científico y se instalo en la sociedad, en un período muy corto del cual la sociedad toda, no ha podido adaptarse a este medio, ya que se sigue avanzando a pasos nunca antes visto. Uno recuerda esos celulares con forma de ladrillo así se los llamaba, y hoy esos minúsculos que hay veces que no se sabe donde uno los dejo, y que no solo sirve para la comunicación.
Las investigaciones de la nanotecnología (nano: medida 10-9 metros) han acelerado considerablemente el avance de Internet en lo que respecte a la velocidad de traspaso de información. Aún se esté en pañales en el potencial de esta tecnología y ya se está investigando en la picotecnología (pico: medida 10-12 metros). Los avances científicos-tecnológicos parecieran no aminorar la marcha, me hace pensar en las películas futuristas de Matriz o Terminador del cual pareciera que estamos en la antesala de dichas películas. Por último en España se comenzo ya a ofrecer el servicio de Internet de 20mbps.
Volviendo a nuestra realidad, la velocidad y la enorme información que maneja el Internet, nos es imposible a nosotros los docentes-adultos, y a los propios alumnos los cuales influenciados por el consumismo de los medios de comunicación se llega al facilismo (copio y pego) a no manejar bien este medio, porque lo han apropiado solo para la diversión.
El Internet ha producido grandes cambios en el individuo en muchos aspectos: social, económico, educativo, etc y el adolescente es el gran protagonista del mismo, en este período del curso y particularmente este espacio me fue muy fructífero aprender una vía de aprovechamiento como recurso pedagógico, del cual cada entrada a Internet, cada link nuevo que investigo me abre nuevas alternativas de estudio y nuevas formas de enfrentar la clase desde una mirada más cerca hacia mis alumnos. Uno de ellos en la última clase antes de las vacaciones, del cual les propuse un trabajo me dijo no pensé profe que ud fuera tan tecnológico. Esto me lleno de orgullo porque sentí un acercamiento de la materia (Química) desde otro ángulo.
Espero que en mis evaluaciones anuales, en el proceder de esta temática sea provechosa, y me den un empuje mayor para el próximo año.
Muchas gracias Carlos por tus aportes y por mostrarnos esta alternativa pedagógica.
ALDO BOUVET
“Los sistemas educativos de todo el mundo se enfrentan actualmente al desafío de utilizar las NNTT de la información y la comunicación, para proveer a sus alumnos con las herramientas y conocimientos para el siglo XXI” (UNESCO)
Hoy en día nos enfrentamos a una nueva problemática en el ámbito educativo: la adaptación de la metodología de enseñanza y las nuevas herramientas para el aprendizaje, en una sociedad globalizada. Como indica Martín a lo largo de sus comentarios (si bien enfoca desde distintas perspectivas la aplicación de las NNTT en la vida social; desde la educación, la repercusión social, el mercado laboral), los docentes y la educación deben adaptar su modalidad de enseñanza según los tiempos q corren. Puesto que, el objetivo primordial, es que la educación y la utilización de las herramientas adecuadas a la época en que se viven, sirva para la inclusión de los alumnos en la sociedad y mercado laboral. Para ello “Alumnos y docentes deben tener suficiente acceso a las tecnologías digitales y a Internet en los salones de clase, escuelas e instituciones de capacitación docente, y deben tener a su disposición contenidos educativos en formato digital que sean significativos, de buena calidad y que tomen en cuenta la diversidad cultural” (UNESCO). Es fundamental la “alfabetización digital” en docentes, para poder trasmitir a los alumnos las herramientas con que ellos pueden hacer uso productivos de las NNTT. Como indica Aldo en sus comentarios, Internet es una herramienta de esta época y los docentes deben enseñar (primero aprender sobre estas) a hacer buen usos de estas con el fin de formar sujetos académicamente mejor preparados. No obstante, la dicotomía presentada por Aldo es extremista; pues nos plantea si nos quedamos con los primeros tiempos de la aparición de la imprenta o, nos adaptamos a los cambios de la globalización. Pregunto ¿No existen grises? Tal vez no debemos enfrentar los tiempos sino que debemos encontrar la complementación de estos. Luciana también apela a que debe incorporar a Internet como fuente de conocimiento. Para ello se deben formar los docentes y alumnos, para poder adaptarnos al futuro, marcado por la red.
“El surgimiento de la sociedad del conocimiento está transformando la economía mundial y el status de la educación” (UNESCO). Las relaciones sociales hoy se encuentran globalizadas. Todos podemos saber de todos pero a la vez nadie sabe de nadie. Simulamos ser uno, pero en realidad se remarca el individualismo a través de la competitividad mundial impuesta por el sistema. Frente a esto, como dice Ana vivimos en “la sociedad de la híper comunicación” la cual nos mantiene aislados. “Lo que nos comunica, nos separa”. Es fruto de la época y, la educación debe hacer lo mejor posible su labor de acuerdo al contexto en que vivimos. Es decir, la escuela debe formar un modelo de alumno que “sirva” para esta sociedad. Y es aquí donde surge el planteo de Nieves acerca del modelo de alumno/persona que se quiere formar. ¿Computadoras o seres inteligente, autónomo, con capacidad de reflexión y análisis?
Creo que la computadora es una máquina creada por el hombre y, lo que busca el sistema es hacernos creer que nos domina (la máquina) y, que no podemos actuar en contra de estas. “Ser hijos de nuestra creación”. Pero en realidad, la capacidad de pensar es innata del hombre. El problema es el incentivo respecto al estudio. Y, como he mencionado, las NNTT deben ser complemento para poder adaptarnos a la sociedad de estos tiempos. Lo recién expuesto, se asimila a lo planteado por la UNESCO donde menciona que “La educación es el punto donde confluyen poderosas fuerzas políticas, tecnológicas y educativas en constante cambio, que tendrán un efecto significativo sobre la estructura de los sistemas educativos de todo el mundo en lo que resta del siglo (…) Las NNTT constituyen un desafío a los conceptos tradicionales de enseñanza y aprendizaje, pues redefinen el modo en que profesores y alumnos acceden al conocimiento, y por ello tienen la capacidad de transformar radicalmente estos procesos (…) Las escuelas deben aprovechar las NNTT y aplicarlas al aprendizaje (…) En el que los alumnos se sientan más motivados y comprometidos, y puedan construir con mayor independencia sus propios conocimientos” Este fragmento indica la planificación de la aplicación de las NNTT en la enseñanza, para que estas herramienta resulten un aporte al sistema educativo y por ende la formación del alumnado, y no que destruyan los mecanismos tradicionales de enseñanza; desamparando a docentes y alumnos en el camino de aprender y enseñar.
Carr se centra en los cambios sociales en relación al hábito de estudio, echando la culpa al ingreso de la “simplicidad de Google para encontrar información”. Pero, lo que no toma en cuenta es “…estamos ingresando a una nueva era de aprendizaje digital en el que atravesamos una etapa de transición de aprendizaje por trasmisión a un aprendizaje interactivo” (Don Tapscott) Esta nueva metodología de aprendizaje requiere de la preparación de la comunidad educativa para adaptarse. En los tiempos que corren “los alumnos deberán moverse en un entorno rico en información, ser capaces de analizar y tomar decisiones, y dominar nuevos ámbitos del conocimiento en una sociedad cada vez más tecnológica”. Los jóvenes poseen acceso a un gran mundo de información, que lleva que, en determinados aspectos (sobre todo los relacionados a las NNTT) sean más “cultos” que los profesores. Por ello, su rol es subestimado muchas veces. Pero es en realidad el profesor el que posee la metodología de conocimiento, que es muy distinto tener un gran abanico de información a disposición. “El pasaje de un aprendizaje mayormente centrado en el docente hacia uno centrado en el alumno puede crear un entorno de aprendizaje más interactivo y más motivador, tanto para los alumnos como para los docentes (…) este nuevo rol no disminuye la importancia del docente pero requiere conocimientos y habilidades. Los alumnos serán más responsables de su propio aprendizaje” (UNESCO). El profesor debe adaptarse a los nuevos cambios, el alumno se forma “independiente” (reflexiona y comprende por sí solo los conocimientos brindados por los docentes), pero es el profesor quien lo guía. Por eso el docente debe estar a tono de los conocimientos del alumnado, o sea, debe saber los avances tecnológicos (NNTT) en que los chicos se apoyan para recavar información. Sin embargo, “…la situación de incertidumbre que genera la integración de las tecnologías de la información y la comunicación en las escuelas” (M. Landau) produce, en las generaciones que no nacieron en la época del híper desarrollo tecnológico, rechazo, miedo. Carr es un ejemplo de resistencia sobre el impacto y cambio social producido en y por la sociedad. Esta concepción se ve manifestada por Mariana Landau donde expresa: “la vida de la mayor parte de los docentes en ejercicio ha trascurrido en un entorno social y tecnológico radicalmente distinto al actual (…) como contrapartida, los alumnos que asisten a las escuelas han nacido en un mundo marcado por entornos mediados tecnológicamente y suelen haber adquirido una serie de prácticas (…) que los docentes no poseen”.
La sociedad cambió, y la escuela, contrario a lo que indica la pedagogía tradicional, no está exenta a esos cambios. La implementación de las TICs en el proceso de enseñanza – aprendizaje, debe ser enriquecedora, ya que permite “extender las propuestas de enseñanza más allá del salón de clases es una de las posibilidades que brinda la introducción de las TICs (…) cada innovación o reforma presenta modos cambiantes de organizar la tarea y por lo tanto transformaciones en los tiempos escolares” (Landau).
Por mi parte, como docente y alumna, veo aplicadas las teorías dadas, que indica el potencial de las NNTT en el sistema educativo. Para ello se “requiere que los docentes desarrollen formas de aplicar las TICs en sus materias para hacer un uso efectivo de ellas como forma de apoyar y expandir el aprendizaje y la enseñanza”. Entonces, hay que incluir en el aprendizaje y formación de alumnos y docentes, la enseñanza de la aplicación de las TICs para hacer un buen uso de estas durante el proceso de aprendizaje y, para su uso en la sociedad.
MONICA LUPARELLI
Desde mi postura de profesora y alumna, puedo, según cada rol, hacer un comentario sobre la aplicación de las NNTT en el aula.
Como profesora, las nuevas tecnologías permiten facilitar la tarea a los alumnos como así también enseñarles la utilidad de estos para el desarrollo social post escuela. Para ello, el docente debe estar capacitado para guiar este proceso. En este curso, he aprendido herramientas de las TICs que me eran desconocidas y que hoy, puedo utilizar naturalmente. Para mí, hoy en día son una nueva herramienta laboral y, además sirven para incentivar de otro modo el vínculo entre docente – alumno ya que permite la entrega de trabajos fuera del horario escolar (a través de Internet) o, enseñar qué información sirve para realizar trabajos puesto que el abanico es muy amplio y las posibilidades de aprender diversas.
Desde el rol alumno, me he encontrado ante la posibilidad de trabajar con mis compañeros sin la incomodidad del viaje o la distancia, la hora o el momento. Conocí nuevas herramientas u otras que complementaron mis conocimientos.
Para cerrar, y refiriéndome al artículo solo me queda hacer una apreciación personal ligada a: Internet/Google son herramientas que, en el mundo globalizado, me permiten obtener información en el aquí y ahora sin necesidad de moverme de mi casa. Pero es necesario que en la formación tanto docente como alumno se enseñe a hacer buen uso de esta herramienta, puesto que Internet es un medio de comunicación donde cualquiera puede emitir su opinión o saber que a veces son errados y nos dejan expuestos ante nuestra ignorancia. Entonces, el uso de la red es productivo en tanto y en cuanto se sepa filtrar la información que me es útil. No hay que tomarla como única fuente, de lo contrario, se hace abuso del medio y, como decía Carr, formamos individuos que buscan el camino fácil y, ante un problema no saben como resolverlo.
Estamos en un mundo globalizado y la institución educativa debe brindarnos todas las herramientas intelectuales para poder insertarnos en él y no quedar excluidos.
MONICA LUPARELLI
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